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Archivo de junio de 2010

Una banda estafa 150.000 euros con falsos premios de lotería

Comunicaban a sus víctimas que habían ganado un premio de lotería para que adelantaran un dinero en concepto de gestión de la fortuna. Esta era la farsa que pusieron en escena tres hombres y una mujer hasta que fueron detenidos por la Policía Nacional de Valencia. Los timadores, que tienen entre 22 y 36 años y son de nacionalidad nigeriana, están acusados de estafar 150.000 euros.
La policía ha localizado ya a cinco víctimas, aunque sigue las investigaciones para identificar al resto. Los estafadores fueron arrestados en dos pisos de Valencia y Alfafar, donde los agentes intervinieron seis ordenadores, una caja fuerte y 175 cartas preparadas para su envío.
El método consistía en remitir, a través de correo ordinario o electrónico, una carta con el logotipo «Bono Lotto Espanyol» que comunicaba al receptor que había ganado un premio de lotería. Otra versión era enviar un documento firmado por un abogado al heredero de una falsa fortuna.
Algunas personas picaban el anzuelo y se interesaban por el dinero, y entonces uno de los estafadores se ponía en contacto con la víctima para pedirle que guardara secreto absoluto sobre este asunto.
El timador se identificaba con nombre falso y se hacía pasar por representante de una entidad financiera o por abogado. En los casos de las falsas herencias informaba de la muerte de una persona que poseía una gran fortuna en Nigeria u otro país africano. Entonces proponía a las víctimas, siempre residentes en el extranjero, que le ayudasen a rescatar el dinero a cambio de un porcentaje.
También pedía a estas personas que aportaran un dinero en efectivo y que les facilitasen un número de cuenta para transferirle la cantidad acordada. Una vez ganada la confianza de las víctimas, estas enviaban sus datos personales y a cambio recibían un documento falso de la entidad que supuestamente custodiaba el dinero. El banco confirmaba la transferencia, pero antes de que la orden de pago se ejecutara, la red pedía a las víctimas una primera cantidad de dinero por diferentes conceptos.
Para dar mayor credibilidad al asunto, algunas entregas se hacían en persona en una oficina alquilada por horas en un centro de negocios; y ese mismo día, pero en otro lugar, los estafadores mostraban cajas repletas de billetes falsos.
Después de estos encuentros, las víctimas regresaban a sus países convencidas de que existía la fortuna, y hacían una segunda entrega de dinero para sufragar los últimos gastos. Estos permitirían introducir los fondos en el circuito bancario de una forma legal.
Tras alegar constantes problemas con aduanas y bancos, la banda pedía sucesivos pagos a las víctimas hasta que estas se daban cuenta del engaño. En casi todos estos casos, un miembro de la red asumía el papel de confidente que animaba a seguir pagando para no perder el dinero ya entregado. Desde 2003, la Policía Nacional ha detenido a 600 personas por estafar con este método, conocido como el timo de las cartas nigerianas. Los agentes también han confiscado 2,8 millones de euros a los arrestados.

Detenidos con 44 billetes falsos de cincuenta euros

La Policía Municipal de San Sebastián ha detenido a un joven de 20 años y a una menor en posesión de 44 billetes falsos de 50 euros. Los arrestos se produjeron el pasado sábado, después de que el encargado de un comercio de la calle Zubieta avisara a la Policía de que le habían intentado abonar una compra con un billete de 50 euros que parecía falso. E.P.

La Guardia Civil investiga el pago con billetes falsos en comercios de Burela

01/06/2010 – Cristina L. Felipe / El Progreso (Burela)

La Guardia Civil de Burela investiga la aparición de billetes falsos de 100 euros en negocios de la localidad. Uno de ellos fue cobrado en la Peluquería Campón, que denunció el hecho, y otro en la tienda de congelados Gran Sol, que todavía no acudió a las autoridades, entre otros negocios.

Según explica una de las propietarias de la peluquería, María del Pino Hernández Viñas, los hechos ocurrieron el miércoles de la semana pasada cuando, poco antes de cerrar el negocio, hacia las ocho menos cuarto de la tarde, entró en el local “un chico muy bien vestido, de traje, alto, de gafas, de unos 37 años, que hablaba castellano pero tenía acento de fuera, inglés o francés, español no era, no lo habíamos visto nunca”, relata.

“Pidió una gomina extrafuerte y entonces yo le saqué varios productos, le di los precios y cogió una que valía trece euros”. Para pagar, el hombre ofreció tres euros en monedas y el billete de cien euros, al que la peluquera pasó el rotulador detector de falsificaciones pero sin descubrir el engaño. “El viernes, cuando mi hermana fue a ingresarlo al banco, la chica de la ventanilla dudaba y dijo que era falso”.

Lo que ahora no saben es si la falsificación era tan perfecta que no la detectó el rotulador, o bien si éste no funciona correctamente. “Que no pintara fue lo que le extrañó a la Guardia Civil, porque si el billete es falso, cuando le haces una raya se pone negra, y cuando es auténtico no pinta, queda transparente, como esta vez”, dice la peluquera, quien añade que en la tienda de congelados pasó exactamente lo mismo. “La chica del Gran Sol dijo que también lo pasara y no le pintara, así que la falsificación tiene que ser perfecta. Yo en el momento de cobrar no sabría apreciar la diferencia”, señaló.

María del Pino Hernández relata que es la primera vez que les sucede algo así y que siempre utilizaron el rotulador sin problemas, “porque era lo más cómodo”, pero desde el incidente usan el aparato detector. Lo que sí asegura es que no desconfiará de desconocidos ni de clientes habituales, ya que si hay billetes falsos no detectados, “puede ser que alguien no lo haga con maldad”.

De momento desconocen si hubo avances en la investigación. “Presentamos la denuncia, sabemos que el billete no lo recuperamos, pero por lo menos que se indague y que no lo hagan en más sitios”, apuntó.