La Guardia Civil ha detenido a un pontevedrés que dirigía en Cádiz una red hispanoitaliana que iba a distribuir en España 1.400 kilos de hachís marroquí traídos a través de Canarias. La operación Pizzo concluyó con 18 arrestados, entre ellos dos gallegos más, un vecino de Vigo y otro de Arcade, que fueron detenidos en Galicia, según informa López Penide, de la delegación de La Voz en Pontevedra.
Los dos gallegos colaboraban como ayudantes del cabecilla, un pontevedrés que carece de antecedentes y sin oficio conocido. Este se hallaba en Cádiz para supervisar el transporte de 1.400 kilos de hachís desde Canarias y que marineros españoles iban a desembarcar en playas de Algeciras y Cádiz. Para ello usaban motos acuáticas y lanchas fueraborda. Una vez en la Península, transportaban el alijo en vehículos dotados de doble fondo hasta sus almacenes clandestinos. El gallego iba acompañado de su socio bilbaíno, también detenido.
Entre los arrestados en Canarias figuran tres italianos. Su papel consistía en pasar, vía Barcelona, dinero falso impreso en su país que luego cambiaban en las tiendas de Canarias para destinar las vueltas legales a la compra de droga en Marruecos. Los italianos también perpetraban robos en viviendas que servían para que la red hispanoitaliana financiase la adquisición de estupefacientes. La policía interceptó uno de sus coches con 16.000 euros en billetes falsos.
Los agentes del Equipo contra el Crimen Organizado (ECO) de Canarias y la Policía Judicial de Teguise (Lanzarote) tiraron del hilo del dinero falso y descubrieron que la red de narcotráfico planeaba hacer una nueva descarga en Algeciras.
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