Condenados por tener dinero falso e intentar pagar con él
F. LEON 22/01/2012
Fernando Monge Cortés e Iván Monge González se asustaron al cruzarse con un coche policial en la calle Manuel Saavedra Palmeiro y ante el temor de que los agentes les requirieran lo que portaban, ambos decidieron arrojar bajo un coche el dinero que portaban. Eran 600 euros –dos billetes de cien y ocho de 50– que resultaron ser falsos. Los policías se percataron del hecho y recuperaron los billetes.
Posteriormente, se supo que el primero de los acusados, conocedor de la falsedad del dinero, intentó adquirir consumiciones en una tienda de chucherías de la carretera de la Corte, en Badajoz, si bien no logró culminar su propósito. Esto ocurrió el 2 de diciembre del 2010.
Al día siguiente, los dos acusados acudieron por la tarde, juntos, a una farmacia de la calle Manuel Saavedra Palmeiro con el mismo propósito que en la jornada anterior, si bien tampoco en este caso pudieron culminar su acción, siendo poco después cuando se sintieron sorprendidos por la policía, según consta en la sentencia.
Por estos hechos, el Juzgado de lo Penal 1 los ha condenado en firme, de conformidad entre las partes, a 15 meses de multa a cada uno, a razón de 4 euros diarios, por un delito de tenencia de moneda falsa. Al primero, además, a dos meses más de multa por dos faltas intentadas de estafa; y al segundo, la misma multa por una sola falta.
TARJETA ROBADA Por otro lado, el Juzgado de lo Penal número 2 de Badajoz condenó, también en firme y de conformidad entre las partes, a Daniel Morari Mejías, a la pena de 15 meses de prisión por un delito continuado de falsedad documental, por los hechos ocurridos la tarde del 12 de junio del 2012, en Badajoz.
En esa fecha, el acusado realizó tres compras en distintas secciones de unos grandes almacenes, por 298,83 euros, que pagó con cargo a una tarjeta que correspondía a otra persona, a quien se la habían robado horas antes unos desconocidos.
La tarjeta, según consta en el apartado de hechos probados de la sentencia, la encontró el ahora condenado abandonada en la avenida de Ronda del Pilar.
Para el uso de la citada tarjeta, Daniel Morari, al realizar las compras, indujo a error sobre la identidad del titular de la misma, ya que aprovechando que no le fue requerido el Documento Nacional de Identidad, se limitó a firmar los tíckets de compra simulando ostentar la titularidad de dicha tarjeta.







