Detienen a un empleado de banca por timar a los clientes. Les daba los billetes falsos que él mismo fabricaba
madrid- Manuel no levantó ningún tipo de sospecha en la sucursal bancaria donde trabajaba. A sus 49 años, este operador de ventanilla encontró el negocio de su vida precisamente en su puesto de trabajo, ya que contaba con la posición perfecta para dar salida a los billetes falsos que él mismo fabricaba. Había encontrado de esta forma la combinación perfecta entre su «tiempo libre» y su rutinario empleo. La discreción de su perfil (un hombre «normal» rozando la cincuentena) y de sus movimientos, no hicieron desconfiar a nadie. Sin embargo, fue la pegatina que había adherido a la matrícula de su coche –convirtiendo la letra R en una P– la que llevó a la Policía hasta este estafador.
Ocurrió hace sólo unos días, cuando la matrícula del empleado de banca llamó la atención de un grupo de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional mientras patrullaba por Moratalaz. En el momento que los agentes le dieron el alto, Manuel ya supo que su negocio había terminado.
Tras identificar al conductor del turismo y confirmar sus sospechas de la pegatina en la matrícula, la Policía registró el vehículo, donde Manuel llevaba varias libretas de ahorro de una entidad bancaria a nombre de distintos titulares, así como un DNI con evidentes síntomas de haber sido manipulado. Tras su detención, la investigación fue asumida por la Policía Judicial. El primer paso fue localizar a los titulares de las libretas. Las declaraciones de los clientes no dejaban lugar a dudas. Todos confirmaban que recientemente habían acudido a la sucursal y, en ventanilla, les habían cambiado la vieja libreta por una nueva ya que, al parecer, estaba deteriorada o se había acabado. En ninguno de los casos, la libreta vieja era entregada a su titular.
Tras la autorización judicial correspondiente, los agentes registraron dos domicilios en la capital. Allí encontraron ordenadores, tres impresoras-scanner, papel destinado a la falsificación de moneda, papel plateado para los hologramas de los billetes, billetes falsificados, libretas de ahorro de la entidad bancaria donde trabajaba, un DNI falsificado, y numerosa documentación e información de clientes.







