La crisis revive a los timadores
Ojo con los timos, que vuelven. y no lo decimos nosotros. Lo advierten la Policía y el Ministerio del Interior, que han reforzado la vigilancia tras detectar un aumento de las estafas. La razón, la crisis esconómica. “Ha habido un aumento de este tipo de delitos debido a la crisis económica”, explican desde el Grupo IX de Estafas de la Brigada de Policía Judicial de Madrid.
Las princeipales víctimas de las estafas son los ciudadanos más vulnerables económicamente, es decir, ancianos y desempleados. Sin embargo, el número de denuncias es difícil de estimar ya que los timados suelen tener miedo a denunciar, muchos por vergüenza de haber sido engañados, tal y como explican desde la Policía, aunque les hayan robado grandes cantidades de dinero.
Los timos más frecuentes con aquellos que afectan a ancianos en sus propias casas. Las falsas revisiones de luz, agua o gas se llevan la palma. También han aumentado los cuidadores de ancianos que se aprovechan de la vulnerabilidad de las personas mayores para robarles.
Tras este abuso a la indefensión de los mayores están los timos relacionados con las nuevas tecnologías, como los falsos mails ofreciendo trabajo o las llamadas anunciando un premio.
Y por último están los clásicos como la estampita o el ‘tocomocho’ que, aunque parezca increíble, siguen existiendo y funcionando.
Los timos más habituales
Las revisiones domésticas: Llega un revisor a casa para poner a punto el agua, la luz o el gas. En el caso del fontanero un hombre llega al domicilio y anuncia que tiene que cortar el agua. Mientras hace que trabaja busca dinero y joyas. En cuanto a los revisores de gas o luz, llegan falsos trabajadores que hacen pequeños arreglos y piden una cantidad de dinero por el trabajo. La Policía advierte que no paguemos a ningún técnico cuyos servicios no hayamos contratado antes.
Las nuevas tecnologías: Nos llega una carta al mail diciendo que cuentan con una gran cantidad de dinero pero que necesitan un préstamo en efectivo para desbloquear la carta. Otro habitual es la llamada anunciándonos que hemos ganado un premio y debemos llamar a un carísimo 806. Otro timo habitual es el de ofrecer trabajo por mail pero donde no hay ningún teléfono en el que podamos contactar. Debemos desconfiar siempre de ofertas u oportunidades que nos lleguen al mail y que no cuenten con un contacto para informarnos.
Los clásicos: La estampita, por el que se cambian billetes falsos por auténticos, o el ‘tocomocho’, por el que se vende a mitad de precio un boleto de la lote´ria falsamente premiado, son clásicos que aún se utilizan.
Los datos: La Policía advierte también que no siempre hay que desembolsar dinero para ser timado. Muchas veces, los estafadores quieren sonsacarnos nuestros datos para utilizarlos posteriormente en compras o transacciones.
Campaña de prevención
Para evitar que este tipo de fraudes sigan aumentando, la Policía Nacional lanzó este verano una campaña informativa para proteger a las personas mayores de los delincuentes. En ella se muestra en vídeos dirigidos a las personas mayores, las amenzas más habituales y cómo evitarlas.







