Los billetes de 50 euros, los preferidos de los falsificadores
Acepta billetes lavados, arrugados, incluso rotos, y los cambia por otros nuevos. Una posibilidad que el Bundesbank (el Banco Federal Alemán) no ofrece si lo que pretendemos canjear son billetes falsificados. Si tenemos la desgracia de encontrarnos con uno de ellos en nuestro monedero, deberemos asumir el daño en primera persona. En las tiendas y gasolineras de Alemania, el año pasado se detectaron billetes falsos por valor de 3,1 millones de euros. La suma fue menor que en 2008, cuando alcanzó los 3,5 millones de euros. Sin embargo, el número de falsificaciones detectadas aumentó: a 52.000 billetes de euro falsos, un 28 % más.
Más falsificaciones, pero el perjuicio es menor. Algo que se explica porque los falsificadores evitan los billetes de mayor valor, tal como explica Rainer Elm, director del Centro Nacional de Análisis de Dinero Falsificado del Bundesbank. De los talleres de falsificación salen menos billetes de 100 euros, pero se multiplica la producción de los de 20 y 50. “Para alcanzar el mismo nivel de beneficio, los falsificadores deben poner un mayor número de papel en circulación”, explica Rainer Elm.







